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"Les falles" de Sahún
joseluis / 27 de julio de 2006
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"Les Falles" son una de las tradiciones más ancestrales de la Alta Ribagorza, todavÃa viva en la parte aragonesa gracias a las personas de Sahún que continúan fabricando y quemando estas originales antorchas durante la noche del 23 al 24 de junio, la mágica noche de San Juan.
Antes eran los jóvenes solteros del pueblo los que subÃan por el camino de la montaña hasta la "arena", un poco más abajo del "Fort de calsina", antiguo horno de cal, y el último casado encendÃa la hoguera que habÃan preparado durante todo el dÃa. En ella iban prendiendo "les falles" que bajaban corriendo hasta la plaza donde esperaban los materiales para encender la gran hoguera del pueblo. RepetÃan asÃ, seguramente sin saberlo, el viejo mito de Prometeo robando el fuego a los dioses del Olimpo y entrgándolo a los seres humanos.
Por todo el camino que viene de San Pedro Mártir, por la ladera de la montaña, podÃa verse esa sorprendente "procesión" de enormes antorchas que los mozos bajaban lo más rápido que podÃan para llegar los primeros a la plaza.
Luego, una vez consumidas, se recogÃan los restos de "les falles" y se clavaban en medio de los huertos para protegerlos del "polegón".
En la actualidad son los niños y niñas y las personas jóvenes, a veces se anima alguna persona mayor, quienes vuelven a encender y mover "les falles" cada año y les dan vueltas y vueltas sobre sus cabezas, lo cual requiere de mucha habilidad, destreza y valor, hasta que apagan sus últimos rescoldos.
Es impresionante ver esas grandes bolas de fuego en la noche girando y girando sobre las cabezas de los mozos, y de las mozas que ya participan, soltando multitud de pequeños trozos de "albá" encendidos que van llenando el cielo y el suelo, como una alfombra de llamas, con su magia. Además, el sonido del fuego girando en el aire completa un espectáculo misterioso e inolvidable que nos retrotrae a la noche de los tiempos.
Pero para que el ritual se repita cada año es necesario seguir preparando "les falles" y es lo que hacen varias personas de Sahún como Tomás de casa Colás, Juan de casa JoaquÃn de Mata, Marcial de casa Albá, Salvador de casa Fustero, Juan y Andrés de casa l’Albardero o José Luis de casa Riu. Seguramente habrá otras, pero no tengo la información ahora por lo que les pido disculpas y animo a que nos enviéis sus nombres para añadirlos.
Hoy hemos estado con Tomás y nos ha explicado como se hacen "les falles".
TenÃa algunas ya preparadas porque tuvo que coger las cortezas de "albá" (abedul) hace unos dÃas para que comenzaran a secar y que no estuvieran demasiado húmedas la noche de San Juan.
Con unas cortezas que tenÃa guardadas y otras que hemos cogido con él ha comenzado a hacerlas. En esta primera fase de desprender las cortezas del "albá" hay que tener mucho cuidado para que el árbol no se dañe gravemente y pueda volver a regenerar su corteza.
Luego dobla las cortezas, prepara una vara de avellano y abre su punta a lo largo.
Pone un alambre para que no se abra más abajo y coloca las cortezas de "albá" dentro de la raja.
Hace unas muescas en la punta para que el alambre que la cierra no resbale y lo retuerce para sujetar firmemente las cortezas de "albá".
A veces, si son grandes las cortezas, les ata unas cuerdas e incluso unas tablas aplanándolas, para que al secar no se enrollen y asà se mantengan sin doblarse para el gran momento.
Y ya sólo queda esperar a la noche del 23 de junio para repetir, un año más, esta tradición tan especial que señala el solsticio de verano y su comienzo.
Quiero dar las gracias a Tomás por sus enseñanzas, y también a las demás personas que participan en "les falles" por ayudar a que una tradición tan interesante continúe viva en nuestros dÃas.
Cuando llegué la noche de San Juan, una noche especialmente mágica en nuestra cultura y en Sahún, estás invitado a presenciar "les falles" en directo. Sólo tienes que acercarte al atardecer…
Y, aunque no es lo mismo que vivirlas, aquà tienes unas imágenes de "les falles" ardiendo y de la lluvia de fuego que provocan.